El mundo está loco, definitivamente loco. Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro, arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina.

martes, 9 de marzo de 2010

Semillas en la Tierra.

Duele, la vida como un puñal hay veces que duele y nada tiene que ver con tu boca, que hecha para besar hay veces que muerde, que anuncia cordura y a veces se vuelve loca. Duele porque la piel no es materia inerte.
Y duele porque el querer es dolerse a veces.

Tiembla, la vida como con miedo hay veces que tiembla y nada tiene que ver con el aire que mueve tu ropa en noches de luna escueta, que aprieta, suelta y evoca y me enloquece, y tiembla por los latidos que tú provocas.
Y también porque el querer es temblar a veces.

Y cada uno en su camino va cantando, espantando sus penas. Y cada cual en su destino va llenando de soles sus venas. Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón, tirando piedras, contra la última frontera. Y no me pidas tanto, corazón, que tengo poco aire en el pulmón, lo que tengo es un castillo en el cielo. Y le das un beso a todos si me muero...

Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe y nada tiene que ver con el tiempo. Se ríe porque para ella somos tan leves como el humo azul que del pudor se desprende. Ríe porque tu llanto se lo merece.
Y también porque el querer es reírse a veces.

Vive, la vida por compasión hay veces que vive y nada tiene que ver con la muerte. Y cuando llegue ese instante déjame verte que no hay mayor libertad que tenerte enfrente y que nadie sea absuelto por no quererse.
Y vive porque el querer es vivir dos veces.

Y no me digas nada, déjame a mí en mi ventana, QUE YO ME FUMO MIS MAÑANAS.

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